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La Mocaorà: Dulce amor en un pañuelo

La Mocadorà: Dulce amor en un pañuelo

En Valencia, el 9 de octubre tiene un significado especial.

Este día se celebra el día de la comunidad Valenciana, el día de San Dionisio, patrón del amor en Valencia, y la Mocaorà.

Estas tres celebraciones -con algún punto de relación entre sí- guardan mucho de la idiosincrasia valenciana.

Nos centraremos en la celebración de la Mocaorà, pero no podemos hacerlo sin hablar sobre los otros dos temas.

¿Veamos por qué?

Repaso histórico de una dulce tradición

Repaso histórico de una dulce tradición

El 9 de octubre del año 1238, el rey Jaime I entró a Valencia, ungido de gloria y victoria.

El rey Jaime I , conocido como “El Conquistador”, recuperaba Valencia tras la capitulación de Zayyán ibn Mardanish, último rey Moro de la comunidad.

Como era de esperar, la entrada triunfal del rey Jaime I y la creación del Reino de Valencia dentro de la Corona de Aragón, era un hecho digno de recordar y celebrar.

Espontáneamente, la población valenciana de la época realizaba una celebración en conmemoración a esta gesta heroica, todos los 9 de octubre.

Durante siglos, la fiesta anual congregaba a los valencianos para celebrar. Las celebraciones iniciaban en el ocaso del día 8 hasta el último minuto del día 9 de octubre.

Esta celebración se unió al día de San Dionisio o Sant Donís que, según el calendario católico, se celebra el mismo día: 9 de octubre de cada año.

Todo transcurrió así hasta el final de la Guerra de Sucesión al Trono de España.

Una guerra que cambió todo

Una guerra que cambió todo

Felipe V de España, rey ganador de la Guerra de Sucesión, promulgó un Decreto de Nueva Planta donde se eliminaban los fueros y leyes de todos los reinos que no lucharon en su bando durante la guerra.

Además, con el Decreto de Nueva Planta suprimía el derecho a celebrar y conmemorar cualquier acontecimiento relacionado con los reinos derogados.

De esta forma, Valencia -entre otras localidades españolas- veía cómo un decreto pretendía eliminar parte de sus tradiciones y costumbres.

Pero no siempre los pueblos acatan las leyes como los gobernantes esperan.

Los pasteleros reviven la fiesta

Los pasteleros reviven la fiesta

Para burlar la prohibición, los pasteleros valencianos hornearon dulces con formas de los petardos y cohetes que, por disposición del Rey, no podían explotar durante sus fiestas.

Así nacen Piuleta y Tronador, dos dulces de mazapán en forma de los elementos prohibidos por la Corona, que -además- tienen un contenido sexual muy bien disfrazado.

La Piuleta, que representa a un petardo alargado, también tiene forma de falo masculino. Por su parte, el Tronador caracteriza un fuego pirotécnico con forma de las partes íntimas de una mujer.

Sumadas a estas dos figuras de mazapán, que sin duda son los protagonistas de la Mocaorà, los pasteleros hornean figuras de formas de hortalizas y frutas.

La razón de la inclusión de las hortalizas y frutas tiene dos vertientes.

Un grupo sostiene que hace referencia a la fertilidad de las tierras valencianas, mientras otros indican que simbolizan las hortalizas que los moros entregaron a la esposa del rey Jaime I, doña Violante de Hungría.

Así, la conmemoración de la entrada triunfal del rey Jaime I a Valencia volvió a las calles.

Nacimiento de la Mocaorà

Nacimiento de la Mocadorà

Estas divinas representaciones de mazapán, desde su aparición como representación de la rebeldía valenciana, se entregaban junto a un pañuelo local, conocido como “mocador”.

Por ello, la fiesta toma el nombre del pañuelo y comienza a conocerse como Mocaorà.

Entonces, el 9 de octubre convergen dos celebraciones en las calles valencianas.

La primera de ellas recuerda la gesta del rey Jaime I, con la tradicional marcha por las calles de Valencia para homenajear la Real Senyera.

Mientras la segunda celebra el día de Sant Donís con cientos de novios y enamorados regalan a sus amadas el tradicional dulce envuelto en un pañuelo de seda.

La Mocaorà en la actualidad

La Mocadorà en la actualidad

Como hemos dicho, la Mocaorà está ligada a la entrega de dulces típicos -elaborados con mazapán- de los enamorados a sus novias o esposas.

Los enamorados, con presupuestos más holgados, ataban una joya a las puntas del pañuelo para adornar la belleza natural de la enamorada.

Por su parte, las mujeres tienen la costumbre de guardarlos pañuelos que año a año les ha entregado su enamorado. Son un preciado recuerdo.

Así como se regala mazapán a las enamoradas, también es costumbre que los hijos le regalen dulces a sus madres.

Es por eso que, en Valencia, cada 9 de octubre se celebra un día de los enamorados único y particular.

Tradición con sabor

Tradición con sabor

En el mundo entero, muchas de las fiestas locales tienen su propio platillo o manjar.

Esos platos -únicos y representativos de las fechas- son motivo de orgullo de los locales y beneplácito de los visitantes.

Durante la fiesta de la Mocaorà, el Gremio de Maestros Confiteros de Valencia estima que se emplean más de 70.000 kilos de mazapán para hacer 200.000 piezas. Toda esa cantidad de mazapán es solo para el día de Sant Donís.

El Gremio, principal promotor de la celebración desde sus comienzos, también realiza un concurso para escoger la mejor Mocaorà del año y el local con el mejor escaparate alusivo a la fiesta.

En total, se entregan cinco premios: Mejor escaparate Sant Donís, Mejor Mocaorà, Mejor Degustación, Mejor innovación y Accésit.

Te invitamos a disfrutar de un reportaje publicado en el canal de YouTube de Europa Press donde se relata lo más resaltantes de esta fiesta que une al pueblo valenciano.

Preparación de Mocaorà

Preparación de Mocadorà

Primero que nada, recuerda que en la cocina, se deben utilizar ingredientes de primera para conseguir resultados de calidad.

El proceso de preparación de la Mocaorà comienza con el triturado de las almendras. Se deben triturar hasta el punto que comiencen a secretar el aceite y la mezcla resultante sea muy parecida a la arena de playa.

Luego, los maestros pesan la mezcla resultante, para añadir el mismo peso de azúcar.

Es decir, si la almendra pesó 100 g agregan 100 g de azúcar a la mezcla.

Azúcar y almendras trituradas se llevan a la cocina. Se ponen a hervir hasta que alcancen la temperatura de 120˚ centígrados.

Al salir de la olla, se deja enfriar y se vuelve a triturar. Se obtendrá una arena fina y sin grumos.

La mezcla resultante se amasa, algunos les añaden la yema de un huevo para darle más cuerpo a la mezcla.

Amasan y amasan, se humedecen las manos cuando ven que está muy seca, siguen amasando.

Cubren la masa con papel film y lo llevan al frigorífico durante 24 horas.

Al día siguiente, sacan el mazapán que será muy moldeable.

Con colores, tintas y mucha paciencia, se realizan las frutas, hortalizas, piuletas y tronadores que adornarán la bandeja que terminará en las manos de una enamorada.

El mazapán reposa durante 24 horas más, ya en su forma final, antes de ser horneado por un máximo de 10 minutos.

Monouso: Bandejas para pastelería

Monouso: Bandejas para pastelería

Como viste, la presentación lo es todo en esta fiesta.

Los mazapanes en formas de frutos, hortalizas, cohetes y petardos están envueltos en un pañuelo de seda natural.

Pero eso no es todo, ya que reposan sobre bandejas. ¿Dónde comprar las bandejas más llamativas de Internet? ¡En Monouso!

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